Consejos prácticos para visitar Vancouver

Clima

· Vancouver es de las ciudades menos frías de Canadá. Sin embargo, es bastante húmeda y lluviosa. Trae ropa y zapatos apropiados para la lluvia.

· En determinadas épocas del año, casi todas salvo el verano, el cielo suele estar bastante cubierto. Si no vas a estar muchos días en la ciudad y tienes la suerte de que amanece un día soleado, no lo dudes ni un minuto y aprovéchalo todo lo posible para visitar lugares al aire libre. Nunca sabes si vas a poder tener otra oportunidad para disfrutar de las vistas de Vancouver con sol.

Dinero y compras

· Canadá, en general, es un país caro y Vancouver una de las ciudades con el coste de la vida más alto. Ten en cuenta al visitarlo que la estancia te puede salir cara, aunque el coste final para un turista europeo dependerá mucho de cómo esté el cambio euro/dólar. Y, si vas a vivir en él, asegúrate que llegas con suficientes ahorros como para adaptarte.

· Ten cuidado en las tiendas, restaurantes y demás a la hora de calcular los precios. En la práctica totalidad de establecimientos, los precios de venta al público que se muestran son anteriores a impuestos, con lo que el precio final que pagaremos en caja estará incrementado por el porcentaje regional de impuestos –en el año 2012, el HST era de un 12 por ciento-. En el caso de los restaurantes, incluso, al tener que añadir una propina –la costumbre establece un 15 por ciento como estándar- el precio que pagamos al final puede llegar a ser casi un 25 por ciento superior al que marca la carta.

A la hora de sacar dinero, ten en cuenta que las tarjetas de crédito internacionales son comunmente aceptadas en muchos establecimientos, desde restaurantes a supermercados. No saques mucho dinero en efectivo al principio, trata de pagarlo casi todo con tarjeta y ajusta tus retiradas de efectivo a lo que puedas ir necesitando para cosas sencillas del día a día.

· El alcohol es caro, tanto en las tiendas específicas donde se puede comprar –no se vende en los supermercados convencionales-, como en los bares. Tenlo en cuenta a la hora de pedir cervezas o vino con la comida o a la hora de salir de noche.

Transporte

El transporte público también es caro, en general. Quien llegue a principios de mes a Vancouver y vaya a moverse por la ciudad habitualmente, hará bien en sacarse el abono mensual. Por su parte, el abono diario es especialmente recomendable si vamos a tener un día de visitas por la ciudad, especialmente si vamos a viajar en algún momento por más de una zona de transporte, como los casos de North Vancouver o Richmond. Analiza lo que te vas a mover antes de sacar el billete y piensa lo que más te puede compensar. Recuerda, también, que los billetes comprados en fin de semana o a partir de las 18:30 horas tienen el mismo precio para todas las zonas.

· Los billetes del transporte público son por tiempo y no por trayecto. Esto supone que tenemos una hora y media para movernos libremente por las zonas del billete. Con ello, podemos planificar nuestros viajes. Si tenemos que hacer algún recado breve, podemos intercalarlo con otro trayecto en transporte público y ahorrarnos lo que nos costaría ese billete. Planificad los viajes.

· En el año 2012, las estaciones de SkyTrain estaban en proceso de instalar tornos en sus accesos. Hasta que se ejecute, la entrada al SkyTrain no tiene obstáculos y da por hecho que quienes lo utilizan han pagado su billete. Parece muy fácil colarse y muchos lo utilizarán como opción. Eso sí, que sepáis que hay controles aleatorios de los vigilantes de tránsito acompañados por policías con cierta frecuencia. Colarse tiene serios riesgos de multa importante.

· Si tienes que empezar tu viaje en un autobús y quieres comprar el billete allí, procura llevar siempre dinero suelto para pagarlo. Las máquinas del SkyTrain dan cambio de billetes, pero los autobuses no. También podemos ir a alguna tienda donde adquirir billetes precomprados y llevar uno en el bolsillo.

Vuelos

· Si vuelas desde el extranjero a Canadá sin tener el visado o la residencia ya concedida, compra un billete de ida y vuelta o -si sólo tienes el de ida- asegúrate de que te van a dejar volar. Por temas de inmigración, algunas aerolíneas no permiten volar sin billete de vuelta y obligan a comprar uno en el aeropuerto, con el consiguiente encarecimiento de los precios.

· Si los vuelos desde Vancouver a otras partes del mundo te parecen caros, prueba a mirar los mismos destinos desde el aeropuerto internacional de Seattle. Está a cuatro horas de distancia y los precios suelen ser algo más económicos.

Moverte por la ciudad

Ojo al orientarte. Los letreros con los nombres de las calles que aparecen colgando sobre la calzada en los cruces y que vemos de frente mientras caminamos no indican en qué calle estamos, sino cuál es la calle que cruza.

Granville Street tiene dos partes diferenciadas: La zona norte, la más cercana a Waterfront, está en la zona de negocios de la ciudad –que se extiende luego por zonas vecinas como Burrard- y allí tenemos los grandes edificios de oficinas y hoteles de lujo. La zona sur es de ocio, bares, clubes y discotecas; así como de albergues y hoteles baratos. Si vas por trabajo, la primera es la mejor zona para alojarte. Si eres mochilero, la segunda te resultará más económica y divertida.

· Gastown es la zona con más tiendas de recuerdos para comprar souvenirs. El sirope de arce es el regalo tradicional, junto con artículos de artesanía o merchandising de los Canucks. Para quien quiera comprar algo más barato, en la vecina Chinatown hay también tiendas con camisetas, sudaderas y demás artículos de recuerdo algo más baratos.

· Si tienes poco tiempo, no dejes de ver las vistas de la ciudad desde Stanley Park y toma el Sea Bus hasta North Vancouver para verlas también desde la orilla. Impresionantes.

· Vancouver es una ciudad muy segura. Sin embargo, en la zona de la calle Hestings- entre Gastown y Chinatown- se concentran habitualmente muchas personas con problemas de alcoholismo, drogadicción o marginación. Hay algunos hoteles económicos en la zona, con lo que algunos turistas acaban por allí. No es peligroso, pero el ambiente es algo chocante.

Cosas que hacer en Vancouver

· La ciudad siente una especial devoción por su equipo de hockey sobre hielo, los Vancouver Canucks. El hockey sobre hielo es el deporte nacional de Canadá, pero hay que reconocer que mucha gente necesita tiempo para acostumbrarse a un juego tan rápido. Las entradas son caras, pero si tienes tiempo, dinero y ganas y coincides en la ciudad durante la temporada de la NHL, no dudes en ir a verlos. Si no puedes o quieres, pero te interesa el hockey, tienes otra posibilidad: los Vancouver Giants, que juegan en la liga canadiense, con mejores posibilidades de encontrar entradas y a un precio mucho más reducido.

· Otra de las grandes opciones que te da Vancouver es hacer esquí o snowboard en invierno. A la Grouse Mountain se puede llegar en transporte público urbano y la tremenda estación de Whistler está a un par de horas de la ciudad. Un día de esquí en Grouse Mountain sale algo caro –entre acceso, remonte y alquiler de equipo-, pero está muy a mano para quien pase por Vancouver en invierno.

· Puede ser que alguna vez tengas cosas que hacer en el Downtown y no tengas tiempo de irte a casa. Si en lugar de dar vueltas por la ciudad o entrar en un café quieres hacer algo más entretenido, pásate por la bonita biblioteca pública a leer un rato hasta que llegue la hora.

· Si tienes un smartphone, una tablet o un ordenador portátil que sepas que tendrás conexión WiFi gratuita en muchos cafés y restaurantes. Incluso, si no quieres tener que entrar a uno, busca conexiones abiertas en la calle. Será frecuente encontrarlas sin tener que movernos mucho, al menos en el Downtown.

· Para comer rápido, barato y con bastante variedad de opciones, podemos ir a los llamados Food Court de los centros comerciales, que son patios con sillas y mesas a cuyo alrededor hay numerosos restaurantes rápidos.

· Hay una leyenda urbana que dice que Vancouver es la ciudad del mundo fuera de Japón en la que se puede encontrar mejor sushi. Si te gusta la comida asiática, no dejes de ir a alguno de los cientos de restaurantes de la zona de Richmond.